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22 janvier 2007

Demain, dès l'aube... - Victor Hugo

Demain, dès l'aube...

Demain, dès l'aube, à l'heure où blanchit la campagne,
Je partirai. Vois-tu, je sais que tu m'attends.
J'irai par la forêt, j'irai par la montagne.
Je ne puis demeurer loin de toi plus longtemps.

Je marcherai les yeux fixés sur mes pensées,
Sans rien voir au dehors, sans entendre aucun bruit,
Seul, inconnu, le dos courbé, les mains croisées,
Triste, et le jour pour moi sera comme la nuit.

Je ne regarderai ni l'or du soir qui tombe,
Ni les voiles au loin descendant vers Harfleur,
Et quand j'arriverai, je mettrai sur ta tombe
Un bouquet de houx vert et de bruyère en fleur.

Victor Hugo (1843 - Poème dédié à sa fille Léopoldine, morte noyée)

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22 janvier 2007

L'école - Jacques Charpentreau

L'école

Dans notre ville, il y a
Des tours, des maisons par milliers,
Du béton, des blocs, des quartiers,
Et puis mon cœur, mon cœur qui bat
Tout bas.

Dans mon quartier, il y a
Des boulevards, des avenues,
Des places, des ronds-points, des rues,
Et puis mon cœur, mon cœur qui bat
Tout bas.

Dans notre rue, il y a
Des autos, des gens qui s'affolent,
Un grand magasin, une école,
Et puis mon cœur, mon cœur qui bat,
Tout bas.

Dans cette école, il y a
Des oiseaux chantant tout le jour
Dans les marronniers de la cour.
Mon cœur, mon cœur, mon cœur qui bat
Est là.

Jacques Charpentreau

22 janvier 2007

Air vif - Paul Eluard

Air vif

J'ai regardé devant moi
Dans la foule je t'ai vue
Parmi les blés je t'ai vue
Sous un arbre je t'ai vue

Au bout de tous mes voyages
Au fond de tous mes tourments
Au tournant de tous les rires
Sortant de l'eau et du feu

L'été l'hiver je t'ai vue
Dans ma maison je t'ai vue
Entre mes bras je t'ai vue
Dans mes rêves je t'ai vue

Je ne te quitterai plus.

Paul Eluard (Derniers poèmes d'amour - Paul Eluard 1895 - 1952)

21 janvier 2007

Coplas por la muerte de su padre - Jorge Manrique

Coplas por la muerte de su padre (texte intégral)

           I
  Recuerde el alma dormida,
avive el seso e despierte  contemplando
cómo se passa la vida,
cómo se viene la muerte  tan callando;  cuán presto se va el plazer,
cómo, después de acordado,  da dolor;
cómo, a nuestro parescer,
cualquiere tiempo passado  fue mejor.

           II
  Pues si vemos lo presente
cómo en un punto s'es ido  e acabado,
si juzgamos sabiamente,
daremos lo non venido  por passado.  Non se engañe nadi, no,
pensando que ha de durar  lo que espera
más que duró lo que vio,
pues que todo ha de passar  por tal manera.

           III
  Nuestras vidas son los ríos
que van a dar en la mar,  qu'es el morir;
allí van los señoríos
derechos a se acabar  e consumir;  allí los ríos caudales,
allí los otros medianos  e más chicos,
allegados, son iguales
los que viven por sus manos  e los ricos.

       INVOCACIÓN

           IV
  Dexo las invocaciones
de los famosos poetas  y oradores;
non curo de sus ficciones,
que traen yerbas secretas  sus sabores.  Aquél sólo m'encomiendo,
Aquél sólo invoco yo  de verdad,
que en este mundo viviendo,
el mundo non conoció  su deidad.

           V
  Este mundo es el camino
para el otro, qu'es morada  sin pesar;
mas cumple tener buen tino
para andar esta jornada  sin errar.  Partimos cuando nascemos,
andamos mientra vivimos,  e llegamos
al tiempo que feneçemos;
assí que cuando morimos,  descansamos.

           VI
  Este mundo bueno fue
si bien usásemos dél  como debemos,
porque, segund nuestra fe,
es para ganar aquél  que atendemos.  Aun aquel fijo de Dios
para sobirnos al cielo  descendió
a nescer acá entre nos,
y a vivir en este suelo  do murió.

           VII
  Si fuesse en nuestro poder
hazer la cara hermosa  corporal,
como podemos hazer
el alma tan glorïosa  angelical,  ¡qué diligencia tan viva
toviéramos toda hora  e tan presta,
en componer la cativa,
dexándonos la señora  descompuesta!

           VIII
  Ved de cuán poco valor
son las cosas tras que andamos  y corremos,
que, en este mundo traidor,
aun primero que muramos  las perdemos.  Dellas deshaze la edad,
dellas casos desastrados  que acaeçen,
dellas, por su calidad,
en los más altos estados  desfallescen.

           IX
  Dezidme: La hermosura,
la gentil frescura y tez  de la cara,
la color e la blancura,
cuando viene la vejez,  ¿cuál se para?  Las mañas e ligereza
e la fuerça corporal  de juventud,
todo se torna graveza
cuando llega el arrabal  de senectud.

           X
  Pues la sangre de los godos,
y el linaje e la nobleza  tan crescida,
¡por cuántas vías e modos
se pierde su grand alteza  en esta vida!  Unos, por poco valer,
por cuán baxos e abatidos  que los tienen;
otros que, por non tener,
con oficios non debidos  se mantienen.

           XI
  Los estados e riqueza,
que nos dexen a deshora  ¿quién lo duda?,
non les pidamos firmeza.
pues que son d'una señora;  que se muda,  que bienes son de Fortuna
que revuelven con su rueda  presurosa,
la cual non puede ser una
ni estar estable ni queda  en una cosa.

           XII
  Pero digo c'acompañen
e lleguen fasta la fuessa  con su dueño:
por esso non nos engañen,
pues se va la vida apriessa  como sueño,
e los deleites d'acá
son, en que nos deleitamos,  temporales,
e los tormentos d'allá,
que por ellos esperamos,  eternales.

           XIII
  Los plazeres e dulçores
desta vida trabajada  que tenemos,
non son sino corredores,
e la muerte, la çelada  en que caemos.  Non mirando a nuestro daño,
corremos a rienda suelta  sin parar;
desque vemos el engaño
y queremos dar la vuelta  no hay lugar.

           XIV
  Esos reyes poderosos
que vemos por escripturas  ya passadas
con casos tristes, llorosos,
fueron sus buenas venturas  trastornadas;  assí, que no hay cosa fuerte,
que a papas y emperadores  e perlados,
assí los trata la muerte
como a los pobres pastores  de ganados.

           XV
  Dexemos a los troyanos,
que sus males non los vimos,  ni sus glorias;
dexemos a los romanos,
aunque oímos e leímos  sus hestorias;  non curemos de saber
lo d'aquel siglo passado  qué fue d'ello;
vengamos a lo d'ayer,
que también es olvidado  como aquello.

           XVI
  ¿Qué se hizo el rey don Joan?
Los infantes d'Aragón  ¿qué se hizieron?
¿Qué fue de tanto galán,
qué de tanta invinción  como truxeron?  ¿Fueron sino devaneos,
qué fueron sino verduras  de las eras,
las justas e los torneos,
paramentos, bordaduras  e çimeras?

           XVII
  ¿Qué se hizieron las damas,
sus tocados e vestidos,  sus olores?
¿Qué se hizieron las llamas
de los fuegos encendidos  d'amadores?  ¿Qué se hizo aquel trovar,
las músicas acordadas  que tañían?
¿Qué se hizo aquel dançar,
aquellas ropas chapadas  que traían?

           XVIII
  Pues el otro, su heredero
don Anrique, ¡qué poderes  alcançaba!
¡Cuánd blando, cuánd halaguero
el mundo con sus plazeres  se le daba!  Mas verás cuánd enemigo,
cuánd contrario, cuánd cruel  se le mostró;
habiéndole sido amigo,
¡cuánd poco duró con él  lo que le dio!

           XIX
  Las dávidas desmedidas,
los edeficios reales  llenos d'oro,
las vaxillas tan fabridas
los enriques e reales  del tesoro,  los jaezes, los caballos
de sus gentes e atavíos  tan sobrados
¿dónde iremos a buscallos?;
¿qué fueron sino rocíos  de los prados?

           XX
  Pues su hermano el innocente
qu'en su vida sucesor  se llamó
¡qué corte tan excellente
tuvo, e cuánto grand señor  le siguió!  Mas, como fuesse mortal,
metióle la Muerte luego  en su fragua.
¡Oh jüicio divinal!,
cuando más ardía el fuego,  echaste agua.

           XXI
  Pues aquel grand Condestable,
maestre que conoscimos  tan privado,
non cumple que dél se hable,
mas sólo como lo vimos  degollado.  Sus infinitos tesoros,
sus villas e sus lugares,  su mandar,
¿qué le fueron sino lloros?,
¿qué fueron sino pesares  al dexar?

           XXII
  E los otros dos hermanos,
maestres tan prosperados  como reyes,
c'a los grandes e medianos
truxieron tan sojuzgados  a sus leyes;  aquella prosperidad
qu'en tan alto fue subida  y ensalzada,
¿qué fue sino claridad
que cuando más encendida  fue amatada?

           XXIII
  Tantos duques excelentes,
tantos marqueses e condes  e varones
como vimos tan potentes,
dí, Muerte, ¿dó los escondes,  e traspones?  E las sus claras hazañas
que hizieron en las guerras  y en las pazes,
cuando tú, cruda, t'ensañas,
con tu fuerça, las atierras  e desfazes.

           XXIV
  Las huestes inumerables,
los pendones, estandartes  e banderas,
los castillos impugnables,
los muros e balüartes  e barreras,  la cava honda, chapada,
o cualquier otro reparo,  ¿qué aprovecha?
Cuando tú vienes airada,
todo lo passas de claro  con tu flecha.

           XXV
  Aquel de buenos abrigo,
amado, por virtuoso,  de la gente,
el maestre don Rodrigo
Manrique, tanto famoso  e tan valiente;
sus hechos grandes e claros
non cumple que los alabe,  pues los vieron;
ni los quiero hazer caros,
pues qu'el mundo todo sabe  cuáles fueron.

           XXVI
  Amigo de sus amigos,
¡qué señor para criados  e parientes!
¡Qué enemigo d'enemigos!
¡Qué maestro d'esforçados  e valientes!  ¡Qué seso para discretos!
¡Qué gracia para donosos!  ¡Qué razón!
¡Qué benino a los sujetos!
¡A los bravos e dañosos,  qué león!

           XXVII
  En ventura, Octavïano;
Julio César en vencer  e batallar;
en la virtud, Africano;
Aníbal en el saber  e trabajar;  en la bondad, un Trajano;
Tito en liberalidad  con alegría;
en su braço, Aureliano;
Marco Atilio en la verdad  que prometía.

           XXVIII
  Antoño Pío en clemencia;
Marco Aurelio en igualdad  del semblante;
Adriano en la elocuencia;
Teodosio en humanidad  e buen talante.  Aurelio Alexandre fue
en desciplina e rigor  de la guerra;
un Constantino en la fe,
Camilo en el grand amor  de su tierra.

           XXIX
  Non dexó grandes tesoros,
ni alcançó muchas riquezas  ni vaxillas;
mas fizo guerra a los moros
ganando sus fortalezas  e sus villas;  y en las lides que venció,
cuántos moros e cavallos  se perdieron;
y en este oficio ganó
las rentas e los vasallos  que le dieron.

           XXX
  Pues por su honra y estado,
en otros tiempos passados  ¿cómo s'hubo?
Quedando desamparado,
con hermanos e criados  se sostuvo.  Después que fechos famosos
fizo en esta misma guerra  que hazía,
fizo tratos tan honrosos
que le dieron aun más tierra  que tenía.

           XXXI
  Estas sus viejas hestorias
que con su braço pintó  en joventud,
con otras nuevas victorias
agora las renovó  en senectud.  Por su gran habilidad,
por méritos e ancianía  bien gastada,
alcançó la dignidad
de la grand Caballería  dell Espada.

           XXXII
  E sus villas e sus tierras,
ocupadas de tiranos  las halló;
mas por çercos e por guerras
e por fuerça de sus manos  las cobró.  Pues nuestro rey natural,
si de las obras que obró  fue servido,
dígalo el de Portogal,
y, en Castilla, quien siguió  su partido.

           XXXIII
  Después de puesta la vida
tantas vezes por su ley  al tablero;
después de tan bien servida
la corona de su rey  verdadero;  después de tanta hazaña
a que non puede bastar  cuenta cierta,
en la su villa d'Ocaña
vino la Muerte a llamar  a su puerta,

           XXXIV
  diziendo: "Buen caballero,
dexad el mundo engañoso  e su halago;
vuestro corazón d'azero
muestre su esfuerço famoso  en este trago;  e pues de vida e salud
fezistes tan poca cuenta  por la fama;
esfuércese la virtud
para sofrir esta afruenta  que vos llama."

           XXXV
  "Non se vos haga tan amarga
la batalla temerosa  qu'esperáis,
pues otra vida más larga
de la fama glorïosa  acá dexáis.  Aunqu'esta vida d'honor
tampoco no es eternal  ni verdadera;
mas, con todo, es muy mejor
que la otra temporal,  peresçedera."

           XXXVI
  "El vivir qu'es perdurable
non se gana con estados  mundanales,
ni con vida delectable
donde moran los pecados  infernales;  mas los buenos religiosos
gánanlo con oraciones  e con lloros;
los caballeros famosos,
con trabajos e aflicciones  contra moros."

           XXXVII
  "E pues vos, claro varón,
tanta sangre derramastes  de paganos,
esperad el galardón
que en este mundo ganastes  por las manos;
e con esta confiança
e con la fe tan entera  que tenéis,
partid con buena esperança,
qu'estotra vida tercera  ganaréis."

[Responde el Maestre:]

           XXXVIII
  "Non tengamos tiempo ya
en esta vida mesquina  por tal modo,
que mi voluntad está
conforme con la divina  para todo;  e consiento en mi morir
con voluntad plazentera,  clara e pura,
que querer hombre vivir
cuando Dios quiere que muera,  es locura."

[Del maestre a Jesús]

           XXXIX
  "Tú que, por nuestra maldad,
tomaste forma servil  e baxo nombre;
tú, que a tu divinidad
juntaste cosa tan vil  como es el hombre;
tú, que tan grandes tormentos
sofriste sin resistencia  en tu persona,
non por mis merescimientos,
mas por tu sola clemencia  me perdona".

     FIN

           XL
  Assí, con tal entender,
todos sentidos humanos  conservados,
cercado de su mujer
y de sus hijos e hermanos  e criados,  dio el alma a quien gela dio
(el cual la ponga en el cielo  en su gloria),
que aunque la vida perdió,
dexónos harto consuelo  su memoria.

Jorge Manrique (1477)

20 janvier 2007

La poesía es un arma... - Gabriel Celaya

La poesía es un arma cargada de futuro

Cuando ya nada se espera personalmente exaltante,
mas se palpita y se sigue más acá de la conciencia,
fieramente existiendo, ciegamente afirmado,
como un pulso que golpea las tinieblas,

cuando se miran de frente
los vertiginosos ojos claros de la muerte,
se dicen las verdades :
las bárbaras, terribles, amorosas crueldades.

Se dicen los poemas
que ensanchan los pulmones de cuantos, asfixiados,
piden ser, piden ritmo,
piden ley para aquello que sienten excesivo.

Con la velocidad del instinto,
con el rayo del prodigio,
como mágica evidencia, lo real se nos convierte
en lo idéntico a sí mismo.

Poesía para el pobre, poesía necesaria
como el pan de cada día,
como el aire que exigimos trece veces por minuto,
para ser y en tanto somos dar un sí que glorifica.

Porque vivimos a golpes, porque apenas si nos dejan
decir que somos quien somos,
nuestros cantares no pueden ser sin pecado un adorno.
Estamos tocando el fondo.

Maldigo la poesía concebida como un lujo
cultural por los neutrales
que, lavándose las manos, se desentienden y evaden.
Maldigo la poesía de quien no toma partido hasta mancharse.

Hago mías las faltas. Siento en mí a cuantos sufren
y canto respirando.
Canto, y canto, y cantando más allá de mis penas
personales, me ensancho.

Quisiera daros vida, provocar nuevos actos,
y calculo por eso con técnica qué puedo.
Me siento un ingeniero del verso y un obrero
que trabaja con otros a España en sus aceros.

Tal es mi poesía: poesía-herramienta
a la vez que latido de lo unánime y ciego.
Tal es, arma cargada de futuro expansivo
con que te apunto al pecho.

No es una poesía gota a gota pensada.
No es un bello producto. No es un fruto perfecto.
Es algo como el aire que todos respiramos
y es el canto que espacia cuanto dentro llevamos.

Son palabras que todos repetimos sintiendo
como nuestras, y vuelan. Son más que lo mentado.
Son lo más necesario: lo que no tiene nombre.
Son gritos en el cielo, y en la tierra son actos.

Gabriel Celaya.

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22 janvier 2007

Quand vous serez bien vieille... - Ronsard

Quand vous serez bien vieille, au soir, à la chandelle
en français moderne

Quand vous serez bien vieille, au soir, à la chandelle,
Assise auprès du feu, dévidant et filant,
Direz, chantant mes vers, en vous émerveillant :
"Ronsard me célébrait du temps que j'étais belle."

Lors, vous n'aurez servante oyant telle nouvelle,
Déjà sous le labeur à demi sommeillant,
Qui au bruit de mon nom ne s'aille réveillant,
Bénissant votre nom de louange immortelle.

Je serai sous la terre et fantôme sans os,
Par les ombres myrteux je prendrai mon repos;
Vous serez au foyer une vieille accroupie,

Regrettant mon amour et votre fier dédain.
Vivez, si m'en croyez, n'attendez à demain;
Cueillez dès aujourd'hui les roses de la vie.

Pierre de Ronsard (sonnets pour Hélène)

22 janvier 2007

Mignonne, allons voir si la rose - Ronsard (moderne)

Mignonne, allons voir si la rose (en français moderne)

Mignonne, allons voir si la rose
Qui ce matin avait éclose
Sa robe de pourpre au Soleil,
N'a point perdu cette vêprée*
Les plis de sa robe pourprée,
Et son teint au votre pareil.

Las ! voyez comme en peu d'espace,
Mignonne, elle a dessus la place
Las ! las ses beautés laissé choir !
Ô vraiment marâtre Nature,
Puisqu'une telle fleur ne dure
Que du matin jusques au soir !

Donc, si vous me croyez, mignonne,
Tandis que votre âge fleuronne
En sa plus verte nouveauté,
Cueillez, cueillez votre jeunesse :
Comme à cette fleur la vieillesse
Fera ternir votre beauté.

Pierre de Ronsard (À Cassandre)   * vêprée : heure des vêpres; le mot n'est plus employé

22 janvier 2007

Mignonne, allons voir si la rose - Ronsard

Mignonne, allons voir si la rose

Mignonne, allons voir si la rose
Qui ce matin avoit desclose
Sa robe de pourpre au Soleil,
A point perdu ceste vesprée
Les plis de sa robe pourprée,
Et son teint au vostre pareil.

Las ! voyez comme en peu d'espace,
Mignonne, elle a dessus la place
Las ! las ses beautez laissé cheoir !
Ô vrayment marastre Nature,
Puis qu'une telle fleur ne dure
Que du matin jusques au soir !

Donc, si vous me croyez, mignonne,
Tandis que vostre âge fleuronne
En sa plus verte nouveauté,
Cueillez, cueillez vostre jeunesse :
Comme à ceste fleur la vieillesse
Fera ternir vostre beauté.

Pierre de Ronsard (À Cassandre)

22 janvier 2007

Elsa - Louis Aragon

Elsa

Suffit-il donc que tu paraisses
De l'air que te fait rattachant
tes cheveux ce geste touchant
Que je renaisse et reconnaisse,
Un monde habité par le chant
Elsa mon amour ma jeunesse.

Ô forte et douce comme un vin,
Pareille au soleil des fenêtres,
Tu me rends la caresse d'être,
Tu me rends la soif et la faim
de vivre encore et de connaître
Notre histoire jusqu'à la fin.

C'est miracle que d'être ensemble,
Que la lumière sur ta joue,
Qu'autour de toi le vent se joue,
Toujours si je te vois, je tremble,
Comme à son premier rendez-vous
Un jeune homme qui me ressemble.

M'habituer m'habituer,
Si je ne le puis qu'on me blâme,
Peut-on s'habituer aux flammes
Elles vous ont avant tué,
Ah crevez les yeux de l'âme
S'ils s'habituaient aux nuées

Pour la première fois ta bouche,
Pour la première fois ta voix,
D'une aile à la cime des bois
L'arbre frémit jusqu'à la souche,
C'est toujours la première fois
Quand ta robe en passant me touche.

Prends ce fruit lourd et palpitant,
Jettes-en la moitié véreuse,
Tu peux mordre la part heureuse,
Trente ans perdus et puis trente ans,
Au moins que ta morsure creuse
C'est ma vie et je te la rends.

Ma vie en vérité commence
Le jour où je t'ai rencontrée
Toi dont les bras ont su barrer
Sa route atroce à ma démence
Et qui m'a montré la contrée
Que la bonté seule ensemence

Tu vins au coeur du désarroi
Pour chasser les mauvaises fièvres
Et j'ai flambé comme un genièvre
A la Noël entre tes doigts.
Je suis né vraiment de ta lèvre,
Ma vie est à partir de toi.

Louis Aragon (musique de Léo Ferré : les passages en italique ont été retirés pour la chanson).

22 janvier 2007

Les mains d'Elsa - Louis Aragon

Les mains d'Elsa

Les mains d'Elsa
Donne-moi tes mains pour l'inquiétude
Donne-moi tes mains dont j'ai tant rêvé
Dont j'ai tant rêvé dans ma solitude
Donne-moi te mains que je sois sauvé

Lorsque je les prends à mon pauvre piège
De paume et de peur de hâte et d'émoi
Lorsque je les prends comme une eau de neige
Qui fond de partout dans mes main à moi

Sauras-tu jamais ce qui me traverse
Ce qui me bouleverse et qui m'envahit
Sauras-tu jamais ce qui me transperce
Ce que j'ai trahi quand j'ai tresailli

Ce que dit ainsi le profond langage
Ce parler muet de sens animaux
Sans bouche et sans yeux miroir sans image
Ce frémir d'aimer qui n'a pas de mots

Sauras-tu jamais ce que les doigts pensent
D'une proie entre eux un instant tenue
Sauras-tu jamais ce que leur silence
Un éclair aura connu d'inconnu

Donne-moi tes mains que mon coeur s'y forme
S'y taise le monde au moins un moment
Donne-moi tes mains que mon âme y dorme
Que mon âme y dorme éternellement.

Louis Aragon (Le Fou d'Elsa)

22 janvier 2007

À la faveur de la nuit - Robert Desnos

À la faveur de la nuit

Se glisser dans ton ombre à la faveur de la nuit.
Suivre tes pas, ton ombre à la fenêtre.
Cette ombre à la fenêtre c'est toi, ce n'est pas une autre, c'est toi.
N'ouvre pas cette fenêtre derrière les rideaux de laquelle tu bouges.
Ferme les yeux.
Je voudrais les fermer avec mes lèvres.
Mais la fenêtre s'ouvre et le vent, le vent
qui balance bizarrement la flamme
et le drapeau entoure ma fuite de son manteau.
La fenêtre s'ouvre: ce n'est pas toi.

Je le savais bien.

Robert Desnos (Poèmes à la Mystérieuse-1926)

22 juin 2007

Recherches et résultats

POÈME À LA DEMANDE

Vous trouverez ci-dessous les recherches de poésies, et les textes des poèmes à la demande déjà trouvés.

Laissez de préférence votre recherche en commentaire sur le message de la page d'accueil (cliquer dans le bandeau du blog), plutôt que ci-dessous.
Si par contre, vous proposez un résultat, laissez votre texte ci-dessous, en commentaire du texte recherché.  La modération des commentaires est activée
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22 août 2007

L'été de Cécile Périn

Aube

Un invisible oiseau dans l'air pur a chanté.
Le ciel d'aube est d'un bleu suave et velouté.

C'est le premier oiseau qui s'éveille et qui chante.
Écoute ! les jardins sont frémissants d'attente.

Écoute ! un autre nid s'éveille, un autre nid,
Et c'est un pépiement éperdu qui jaillit.

Qui chanta le premier ? Nul ne sait. C'est l'aurore.
Comme un abricot mûr le ciel pâli se dore.

Qui chanta le premier ? Qu'importe ! On a chanté.
Et c'est un beau matin de l'immortel été.

Cécile Périn 1877-1959 ("Variations du coeur pensif" - Editions Chiberre)

4 mars 2007

Le printemps de Jean-Claude Brinette

Jean-Claude Brinette est un auteur contemporain.

La noce des oiseaux

Les arbres se sont habillés de couleurs pastels,
Jonquilles, crocus ont bravé la fraîcheur du temps,
Que déjà, les oiseaux publient leurs noces dans le ciel.
Neiges et froidures sont parties : " vive le Printemps ! "

Immense symphonie, où des millions de fleurs,
Se mélangent en un jour, aux bourgeons de velours
D'un coup de baguette magique : le ciel sort ses couleurs
Pour éblouir nos yeux, il devient troubadour.

Dans un ballet de cabrioles fantastiques
Les oiseaux dansent, s'accouplent et préparent leur nid,
Guidés par une force invisible et mystique,
Leur chant monte en hommage : au Maître de Symphonie.

Les oiseaux se sont embrassés sur les branches,
Et des angelots coquins ont ajusté leurs flèches...
Etrange ! tout ce que le Printemps en un jour change !

Les arbres se sont habillés de couleurs pastels,
Tandis que sous leurs branches les amoureux de mèche,
Se content fleurette quand roucoulent les tourterelles.

Jean-Claude Brinette


4 mars 2007

Le printemps d'André Chénier

André Chénier, de son vrai nom André Marie de Chénier (1762-1794) est considéré comme le précurseur des Romantiques.

Épigrammes (deux strophes extraites du poème, qui en compte trente-quatre !)

XVII
On dit que l’on a vu, de roses couronné,
Le jeune et beau Printemps sur nos bords ramené.
C’est aux autres amants dont l’amante est fidèle
De chanter les douceurs de la saison nouvelle.
Thestilis m’abandonne ; elle a trahi sa foi.
Il n’est plus de printemps ni de roses pour moi.

XVIII

L’hiver sous ses frimas tient la terre enchaînée ;
Le printemps les dissipe, et lui-même il s’enfuit ;
L’été vient ; il s’écoule, et Pomone le suit ;
Et bientôt aux frimas ils ramènent l’année.

André Chénier


4 mars 2007

Le printemps de François-René de Chateaubriand

Nuit de printemps

Le ciel est pur, la lune est sans nuage :
Déjà la nuit au calice des fleurs
Verse la perle et l'ambre de ses pleurs ;
Aucun zéphyr n'agite le feuillage.
Sous un berceau, tranquillement assis,
Où le lilas flotte et pend sur ma tête,
Je sens couler mes pensers rafraîchis
Dans les parfums que la nature apprête.
Des bois dont l'ombre, en ces prés blanchissants,
Avec lenteur se dessine et repose,
Deux rossignols, jaloux de leurs accents,
Vont tour à tour réveiller le printemps
Qui sommeillait sous ces touffes de rose.
Mélodieux, solitaire Ségrais,
Jusqu'à mon cœur vous portez votre paix !
Des prés aussi traversant le silence,
J'entends au loin, vers ce riant séjour,
La voix du chien qui gronde et veille autour
De l'humble toit qu'habite l'innocence.
Mais quoi ! déjà, belle nuit, je te perds !
Parmi les cieux à l'aurore entrouverts,
Phébé n'a plus que des clartés mourantes,
Et le zéphyr, en rasant le verger,
De l'orient, avec un bruit léger,
Se vient poser sur ces tiges tremblantes.

François-René de Chateaubriand (1768-1848) ("Tableaux de la nature")


3 mars 2007

Le printemps de Félix Leclerc

L'hymne au printemps

Les blés sont mûrs et la terre est mouillée
Les grands labours dorment sous la gelée
L'oiseau si beau, hier, s'est envolé
La porte est close sur le jardin fané...

Comme un vieux râteau oublié
Sous la neige je vais hiverner
Photos d'enfants qui courent dans les champs
Seront mes seules joies pour passer le temps

Mes cabanes d'oiseaux sont vidées
Le vent pleure dans ma cheminée
Mais dans mon cœur je m'en vais composer
L'hymne au printemps pour celle qui m'a quitté

Quand mon amie viendra par la rivière
Au mois de mai, après le dur hiver
Je sortirai, bras nus, dans la lumière
Et lui dirai le salut de la terre...

Vois, les fleurs ont recommencé
Dans l'étable crient les nouveau-nés
Viens voir la vieille barrière rouillée
Endimanchée de toiles d'araignée

Les bourgeons sortent de la mort
Papillons ont des manteaux d'or
Près du ruisseau sont alignées les fées
Et les crapauds chantent la liberté
Et les crapauds chantent la liberté ...

Félix Leclerc


4 mars 2007

Le printemps de Théophile Gautier

Premier sourire du printemps

Tandis qu'à leurs œuvres perverses
Les hommes courent haletants,
Mars qui rit, malgré les averses,
Prépare en secret le printemps.

Pour les petites pâquerettes,
Sournoisement lorsque tout dort,
Il repasse des collerettes *
Et cisèle des boutons d'or*.

Dans le verger et dans la vigne,
Il s'en va, furtif perruquier,
Avec une houppe de cygne,
Poudrer à frimas l'amandier.

La nature au lit se repose ;
Lui descend au jardin désert,
Et lace les boutons de rose
Dans leur corset de velours vert.

Tout en composant des solfèges,
Qu'aux merles il siffle à mi-voix,
Il sème aux prés les perce-neiges
Et les violettes aux bois.

Sur le cresson de la fontaine
Où le cerf boit, l'oreille au guet,
De sa main cachée il égrène
Les grelots d'argent du muguet.

Sous l'herbe, pour que tu la cueilles,
Il met la fraise au teint vermeil,
Et te tresse un chapeau de feuilles
Pour te garantir du soleil.

Puis, lorsque sa besogne est faite,
Et que son règne va finir,
Au seuil d'avril tournant la tête,
Il dit : " Printemps, tu peux venir ! "

Théophile Gautier (1811-1872 -"Émaux et camées") - "Il repasse des collerettes * / Et cisèle des boutons d'or*". Il existe différentes versions, avec "des" et "les". Il semble après vérifications dans les anthologies, que celle-ci soit la bonne.


Au printemps

Regardez les branches
Comme elles sont blanches !
Il neige des fleurs.
Riant dans la pluie,
Le soleil essuie
Les saules en pleurs
Et le ciel reflète,
Dans la violette
Ses pures couleurs...
La mouche ouvre l'aile
Et la demoiselle
Aux prunelles d'or,
Au corset de guêpe
Dépliant son crêpe,
A repris l'essor.
L'eau gaîment babille,
Le goujon frétille ...
Un printemps encore !

Théophile Gautier ("Poésies" - éditions Fasquelle)


29 avril 2007

Asie - Proche-Orient - Palestine

Palestine, pas encore état-nation, mais depuis si longtemps, trop, région du Proche-Orient aux contours incertains, tourmentés, revendiqués, inclus, exclus. Palestine, paradoxale Terre Sainte-terre d'affrontements.
La poésie de Palestine est à la fois poésie ancienne de toute la région, avant les découpages historiques, et poésie contemporaine de résistance et d'identité des "Territoires palestiniens".
On trouvera la poésie israélienne dans les textes qui précèdent.

" Lorsque nos joies brilleront dans les maisons anciennes
quels pays irons-nous visiter ? "

Racim al-Madhoun

Toi, moi et lui

Il n'y avait pas d'arbres dans son vocabulaire
pas de fleurs
Dans son vocabulaire, il n'y avait pas d'oiseaux
Il ne savait que ce qu'on lui avait appris
tuer les oiseaux d'abord
et il a tué les oiseaux
haïr la lune ensuite
et il a haï la lune
avoir un cœur de pierre
et il a eu un cœur de pierre
Et puis s'écrier :
« Vive n'importe quoi »
« À bas n'importe quoi »
« À mort n'importe quoi »

Il n'y avait pas d'arbre dans son vocabulaire
Dans son vocabulaire, il n'y avait pas
toi et moi
car il devait nous tuer
Il ne savait
que ce qu'on lui avait appris
nous tuer
toi et moi

Mou'in Bsissou


Exception

Tous parviennent à destination
le fleuve, le train
la voix, le navire
la lumière, les lettres
le télégramme de condoléances
l'invitation au dîner
la valise diplomatique
le vaisseau spatial
Tous parviennent à destination
sauf... mes pas vers mon pays


Si

Si Sisyphe avait réussi à monter le rocher
nous l'aurions oublié

Quel malheur pour Laïla
si Qaïs avait eu vraiment besoin de feu

Quel échec
pour al-Moutanabbi si Dieu avait comblé son désir d'être nommé gouverneur

Si Lear avait joui de toute sa raison
si Hamlet avait été plus décidé
si Othello avait échappé aux intrigues de Iago
si Juliette avait épousé Roméo
qu'aurions-nous pu faire de Shakespeare?

Ah si seulement
la vérité
pouvait avoir la force de la rumeur !

Mourid al-Barghouti (dans "La poésie palestinienne contemporaine" - choix des textes et traduction de Addellatif Laâbi - éditions Le temps des cerises et la Maison de la Poésie Rhône-Alpes, 2002)


Vision

Lorsque nos joies brilleront dans les maisons anciennes
quels pays irons-nous visiter ?
Nous retirerons nos tombes de la terre
et nous reviendrons aux anciennes maisons
nous allumerons pour l'éternité notre danse
nous appellerons nos aimés à se relever de la pénombre des tombes
et nous épellerons leurs noms
enfant après enfant

Racim al-Madhoun


Âme primitive

Deux fleurs sur la table
une pour toi, et la deuxième
pour le corbeau
Je n'étais pas une pierre dans le jardin
une étoile dans le ciel
ou une plume dans l'aile des nuages
J'étais une âme primitive telle la fumée
planant dans l'isolement des êtres
entrant comme des hantises dans le coeur
et l'œil
Je n'avais pas de terre
Ma présence était l'absence
J'ai toujours été le silence des fontaines
le murmure des pierres s'ouvrant à l'herbe
ou la révélation de la terre dévastée

Laisse moi donc
et ferme-moi comme n'importe quel livre

Deux fleurs sur la table
une pour toi
et la deuxième
pour le corbeau

Yousouf Abdelaziz



22 août 2007

L'été (et l'amitié) de Max Alhau

Max Alhau est né en 1936 à Paris.

Amis de toute part*

Amis de toute part
reviendrai-je chez vous
partager vos paroles.
Vous m'êtes une fête
sans cesse commencée.
Avec vous je célèbre
l'été qui se prolonge
la moisson continue
gardée au fond des soirs.

Amis de toute part
je vous offre le feu
ma soif et ce poème.

Max Alhau (inédit pour la revue Poésie 1 - "L'enfant et la poésie" n° 28-29 janvier-février 1973)
* orthographe et ponctuation respectées


30 janvier 2007

Amour - Germain Nouveau

Amour

Je ne crains pas les coups du sort,
Je ne crains rien, ni les supplices,
Ni la dent du serpent qui mord,
Ni le poison dans les calices,
Ni les voleurs qui fuient le jour,
Ni les sbires ni leurs complices,
Si je suis avec mon Amour.

Je me ris du bras le plus fort,
Je me moque bien des malices,
De la haine en fleur qui se tord,
Plus caressante que les lices ;
Je pourrais faire mes délices
De la guerre au bruit du tambour,
De l'épée aux froids artifices,
Si je suis avec mon Amour.

Haine qui guette et chat qui dort
N'ont point pour moi de maléfices ;
Je regarde en face la mort,
Les malheurs, les maux, les sévices ;
Je braverais, étant sans vices,
Les rois, au milieu de leur cour,
Les chefs, au front de leurs milices,
Si je suis avec mon Amour.

envoi

Blanche Amie aux noirs cheveux lisses,
Nul Dieu n'est assez puissant pour
Me dire : " Il faut que tu pâlisses ",
Si je suis avec mon Amour.

Germain Nouveau 1851-1920 ("Valentines")

20 janvier 2007

Sardines à l’huile - Georges Fourest

Sardines à l’huile

Sardines à l’huile fine
sans tête et sans arêtes.
(Réclames des sardiniers, passim.)

Dans leur cercueil de fer-blanc
plein d’huile au puant relent
marinent décapités
ces petits corps argentés
pareils aux guillotinés
là-bas au champ des navets !
Elles ont vu les mers, les
côtes grises de Thulé,
sous les brumes argentées
la Mer du Nord enchantée...
Maintenant dans le fer-blanc
et l’huile au puant relent
de toxiques restaurants
les servent à leurs clients !
Mais loin derrière la nue
leur pauvre âmette ingénue
dit sa muette chanson
au Paradis-des-poissons,
une mer fraîche et lunaire
pâle comme un poitrinaire,
la Mer de Sérénité
aux longs reflets argentés
où durant l’éternité,
sans plus craindre jamais les
cormorans et les filets,
après leur mort nageront
tous les bons petits poissons !...

Sans voix, sans mains, sans genoux
sardines, priez pour nous !...

Georges Fourest 1867-1945 ("La Négresse blonde")

21 janvier 2007

Quand n’ont assez fait dodo - Charles d'Orléans

Quand n’ont assez fait dodo

Quand n’ont assez fait dodo
Ces petits enfanchonnets
Ils portent sous leurs bonnets
Visages pleins de bobo.

C’est pitié s’ils font jojo
Trop matin, les doucinets,
Quand n’ont assez fait dodo
Ces petits enfanchonnets.

Mieux aimassent à gogo
Gésir sur mols coussinets,
Car ils sont tant poupinets !
Hélas ! c’est gnogno, gnogno
Quand n’ont assez fait dodo.

Charles d'Orléans (1394-1465)

22 janvier 2007

Chanson - Jacques Prévert

Chanson

Quel jour sommes-nous
Nous sommes tous les jours
Mon amie
Nous sommes toute la vie
Mon amour
Nous nous aimons et nous vivons
Nous vivons et nous nous aimons
Et nous ne savons pas ce que c'est que la vie
Et nous ne savons pas ce que c'est que le jour
Et nous ne savons pas ce que c'est que l'amour.

Jacques Prévert

23 avril 2007

logique de comptoir

Nouvelle catégorie inaugurée ce jour : "à propos de comptoir"

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samedi 23 juin 2007 :
" il l'a étranglée et puis il l'a violée... moi j'aurais fait le contraire...c'est plus logique"
.

Photo Lieucommun clic > agrandir


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